Ansiedad en tiempos de incertidumbre

Cuando informarse calma… y cuando nos desborda?

No hemos pasado ni el primer mes del año pero claramente se siente un bombardeo de eventos que no paran.

Vivimos en una época en la que las noticias llegan sin descanso. Conflictos, crisis económicas, cambios climáticos, decisiones políticas que afectan a millones de personas. Para muchas personas, seguir la actualidad se ha convertido en una necesidad diaria, casi automática. Sin embargo, también es una de las principales fuentes de ansiedad, agotamiento emocional y sensación de impotencia.

Desde la gestión emocional, es importante comprender por qué buscamos información incluso cuando nos hace sentir peor, y cómo podemos relacionarnos con ella de una manera más saludable.

Aunque a veces nos reprochamos “estar demasiado pendientes de las noticias”, esta conducta tiene raíces profundas, tanto psicológicas como biológicas.

Te has preguntado ¿Por qué sentimos esa necesidad de saber lo que está pasando en el mundo?

1. Reducir la incertidumbre para sentir control

En un mundo impredecible, la información nos da una ilusión de control. Aunque no podamos cambiar los acontecimientos, saber qué está ocurriendo reduce la sensación de estar completamente a oscuras. La mente interpreta la información como una forma de preparación: “si sé lo que pasa, estaré menos indefenso”.

2. Un mecanismo de supervivencia

Nuestro cerebro evolucionó para buscar señales del entorno que indiquen peligro. Estar atentos a lo incierto, incluso a lo negativo, fue durante miles de años una ventaja para sobrevivir. Hoy, ese mismo mecanismo se activa frente a titulares alarmantes.

3. Curiosidad, novedad y doomscrolling

Las noticias nuevas activan los circuitos de alerta y recompensa del cerebro. La combinación de novedad + amenaza puede generar una búsqueda compulsiva de información, conocida como doomscrolling. No es debilidad: es un patrón neurológico que se intensifica en contextos de crisis.

4. Necesidad de pertenencia y conexión

Seguir la actualidad nos conecta con la comunidad. Nos ayuda a sentir que formamos parte de algo más grande, que entendemos el mundo en el que vivimos y que compartimos una realidad con otros.

5. Deseo de impacto y responsabilidad

Aunque sepamos que no podemos cambiar directamente los acontecimientos, existe una necesidad humana de “estar informados para poder actuar” si surge la oportunidad, o simplemente para sentir que estamos siendo responsables.

6. La paradoja de la impotencia

No saber nada puede aumentar la sensación de indefensión. Conocer los problemas, aunque duela, nos permite sentir empatía, movilización emocional y cierta coherencia interna.

Cuando identificar que la información deja de ayudar?

Entender como funciona nuestro cerebro ayuda a decidir y tomar una equilibrada reacción.

El problema aparece cuando informarnos deja de calmarnos y empieza a:

  • Aumentar la ansiedad de forma constante
  • Generar sensación de amenaza permanente
  • Provocar insomnio, irritabilidad o fatiga emocional
  • Bloquear la capacidad de disfrutar del presente

Aquí no hablamos de ignorar la realidad, sino de regular nuestra relación con ella.

¿Como Gestionar la información desde la salud emocional?

Algunas claves prácticas desde la gestión emocional:

1. No es necesario estar conectado todo el día. Establecer momentos concretos para leer noticias protege tu sistema nervioso.

2. Estar informado no implica consumir todas las fuentes, todos los titulares y todas las opiniones.

3. Si notas tensión, opresión en el pecho, irritabilidad o agotamiento tras informarte, es una señal clara de que necesitas parar.

4. No todo lo que sabes es algo que puedas resolver. Aceptar este límite reduce la autoexigencia y la culpa.

5. Volver al presente, cuidar tu cuerpo, tus vínculos y tus emociones no es egoísmo: es una forma de sostenerte para poder sostener a otros.

Conclusión

Desde la gestión emocional, el objetivo no es desconectarnos de la realidad, sino aprender a relacionarnos con ella sin perder la calma, la esperanza ni el equilibrio interno.

En tiempos caóticos, cuidar tu mundo emocional no es huir: es una forma profunda de responsabilidad contigo y con los demás. Escoge bien los ruidos mentales quieres que permanezcan en tus pensamientos, si no te ayudan no los necesitas escuchar.

Por: Yanett Alberto [29/01/2026]