
Noviembre ha llegado, y para muchos migrantes en Irlanda, asi tambien para mi, este mes marca el cierre de un ciclo emocional: el otoño está casi por terminar, las noches son cada vez más largas, y la luz del día es breve y melancólica. Para quien lleva cinco años en Irlanda, noviembre puede despertar sentimientos complejos, entre la nostalgia, la gratitud, y el deseo de pertenencia.
Después de cinco años, un migrante comienza a sentirse familiarizado con el ritmo de la vida en Irlanda. Ha aprendido a navegar el clima impredecible, a adaptarse a los cambios de estación y, probablemente, a disfrutar de esa calma otoñal que invita al recogimiento y la introspección. Sin embargo, noviembre también puede evocar un profundo anhelo por el calor de su tierra de origen y las tradiciones que marcan el cierre del año en su país natal. Las hojas caen lentamente, recordando que, aunque el tiempo transcurre, ciertos lazos y recuerdos permanecen.
Para muchos, noviembre trae una mezcla de gratitud y nostalgia. Es un mes de reflexión sobre los logros alcanzados, los desafíos superados y las nuevas raíces que se han plantado. Al mismo tiempo, surge la añoranza de los sabores, los sonidos y las festividades familiares de la infancia. Noviembre tiene esa cualidad única de hacernos mirar hacia atrás y hacia adelante, de reconocer lo que se ha ganado y lo que se ha dejado atrás.
Además, en este quinto año, tambien es enfrentarse a una encrucijada emocional: entre sentirse cómodo y establecido en su vida en este nuevo lugar, pero aún sentir que hay una parte de uno que no encaja del todo. Es un equilibrio delicado entre la nostalgia por lo que se extraña y la gratitud por el nuevo hogar. La adaptación no siempre es completa, pero noviembre invita a aceptar y abrazar ese espacio entre dos mundos.
Quizá la gratitud y la nostalgia puedan convivir, recordándonos que es posible pertenecer a dos lugares y sentirse completos en ambos.

Así que, si estás en tu quinto año como migrante en Irlanda, tómate un momento para escribir sobre tu experiencia. ¿Qué es lo que extrañas? ¿Qué has ganado? ¿Cómo te sientes con la llegada del invierno? En este diario, cada emoción tiene su lugar y su valor.
By Yanett Alberto.